Masajes Shiatsu

Tomar una sesión de masajes o dar un masaje abre un universo de posibilidades para conocernos y autoconocernos, simplemente por mirarnos al espejo, solamente nos vemos externamente, pero al trabajar en el cuerpo a través de los masajes, se revela un mundo interno.
El cuerpo siempre está en el presente (a diferencia de la mente que busca toda experiencia del pasado y las proyecta hacia el futuro), al apoyar las manos sobre la persona (tacto), se genera un contacto y de ese contacto se hace conciente una emoción, muy importante es entender el lenguaje del cuerpo.
El cuerpo no dice palabras para expresarse, tiene un lenguaje diferente, las líneas de la cara, la columna vertebral, las manos, los pies, los gestos y vicios posturales, son en conjunto la carta de presentación, la vida que ha llevado la persona. Después de haber leido y entendido el diagnostico, se procede a la elaboración de un masaje que ayude a equilibrar las energías, poner en marcha un sistema interesante, donde cada órgano tiene su correspondencia con algún desequilibrio físico, mental y emocional.
Lo más importante es que tanto el paciente como el terapeuta, aceptan la responsabilidad de desarrollar concientemente un tratamiento, el terapeuta establece las bases en tres aspectos: masajes, alimentación y ejercicios adecuados, y el paciente acepta la responsabilidad de hacer conciente lo inconciente, sabiendo que Nadie puede cambiar lo que no conoce, de ahí que es importante recordar: del Tacto nace un Contacto, del Contacto se genera una Emoción.

Armando R Acuña.
El Tercer Ojo, edición Nº 1
tulsi52@hotmail.com

 

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